Por Nelson Rojas
En el camino de la fe, a menudo se nos enseña que la verdadera grandeza no proviene del poder o la posición, sino de la humildad y el servicio. Jesús, al enseñarnos sobre el liderazgo, nos muestra que "el que quiere ser el mayor entre ustedes, será su servidor" (Mateo 20:26). Esta inversión de roles nos recuerda que, para ser verdaderamente grandes en el Reino de Dios, debemos adoptar una postura de humildad y servicio hacia los demás.
Al buscar ser "el hermano mayor", podemos caer en la trampa de la ambición egoísta, olvidando que el verdadero liderazgo se encuentra en poner las necesidades de los otros antes que las nuestras. Cada acto de amor y servicio, por pequeño que sea, nos acerca más a la imagen de Cristo, quien, siendo el más grande, se hizo servidor de todos.
La invitación es clara: seamos hermanos menores, dispuestos a servir y amar, encontrando en esa humildad la verdadera grandeza que Dios nos ofrece. Que este día sea de Bendiciones!









