Por Nelson Rojas
La historia de Alejandro Magno nos enseña que alcanzar grandes logros requiere dedicación y valentía. En la Biblia, este principio se refleja en pasajes como Filipenses 3:14, donde Pablo dice: “Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.”
El esfuerzo y el riesgo son inevitables en el camino hacia la gloria, ya sea en nuestras metas personales o espirituales. En Mateo 25:14-30, la parábola de los talentos muestra cómo el siervo que tomó riesgos y trabajó arduamente fue recompensado. Esto nos recuerda que Dios valora nuestras acciones y la disposición a arriesgarnos por Su causa.
Así, al enfrentar desafíos y tomar decisiones audaces, podemos confiar en que cada paso de fe y esfuerzo nos acerca más a la gloria divina. ¿Qué riesgos estás dispuesto a tomar en tu vida para alcanzar tus metas espirituales?
Bendecido Día!









