Por Nelson Rojas
Este viernes 25 de septiembre de 2026 se cumplen 63 años del golpe de Estado contra el profesor Juan Bosch, un acontecimiento que marcó profundamente la vida política e institucional de la República Dominicana.
Bosch había asumido la Presidencia el 27 de febrero de 1963, luego de obtener una contundente victoria electoral en diciembre de 1962, las primeras elecciones democráticas celebradas tras el ajusticiamiento de Rafael Leónidas Trujillo. Su gobierno impulsó una nueva Constitución, reconocida por sus importantes avances en materia de derechos sociales, libertades públicas y justicia institucional.
Sin embargo, apenas siete meses después, sectores militares, empresariales y conservadores lo derrocaron. Sus reformas, su defensa de la soberanía nacional y su compromiso con la institucionalidad democrática fueron presentados por sus adversarios como una amenaza al orden establecido.
El golpe abrió una etapa de inestabilidad que desembocó en la Revolución de Abril de 1965 y en la intervención militar estadounidense. Desde entonces, la historia política dominicana quedó marcada por la interrupción de la democracia, la confrontación ideológica y la lucha por recuperar el proyecto constitucional iniciado por Bosch.
A 63 años de aquel acontecimiento, el golpe contra Juan Bosch no debe recordarse únicamente como un episodio del pasado. También debe analizarse como el momento en que se quebró una esperanza democrática y se alteró el rumbo de la República Dominicana.
La memoria de esta fecha invita a defender la Constitución, la voluntad popular y la institucionalidad. Porque cuando se interrumpe la democracia, no solo se depone a un gobierno: se afecta el derecho de toda una nación a decidir su propio destino.









