Por Nelson Rojas
A veces creemos que es para siempre lo que vivimos hoy: nuestro pasado, nuestras heridas, nuestros logros o nuestros errores. Pero en Cristo, ninguna etapa tiene la última palabra. Dios le dijo a Moisés: “Yo Soy el que Soy” (Éxodo 3:14), recordándonos que nuestra identidad no depende de lo cambiante, sino de Aquel que permanece.
Hoy puedes ser débil, confundido o herido; pero, por la gracia de Dios, no tienes que quedarte allí. ”Lo que eres ahora no limita lo que Dios puede hacer en ti.”
Bendiciones!









