Por Nelson Rojas
Epicteto, filósofo griego, dijo: «Vuelve hacia ti mismo y descubre cómo afrontar cada dificultad». Sus palabras invitan a detenernos, mirar nuestro interior y responder con sabiduría en vez de dejarnos dominar por el temor.
La Biblia también nos anima a buscar dentro de nosotros, pero recordando que no caminamos solos: «Examinaos a vosotros mismos» (2 Corintios 13:5) y «Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones» (Salmo 46:1). La reflexión personal nos ayuda a reconocer lo que sentimos y las decisiones que podemos tomar; la fe nos recuerda que podemos pedir dirección y fortaleza a Dios.
Afrontar una dificultad no siempre significa resolverla de inmediato. A veces es avanzar paso a paso, con paciencia, oración y confianza. Cuando volvemos a nuestro interior y ponemos nuestra esperanza en Dios, encontramos claridad para hacer lo que está a nuestro alcance y serenidad para atravesar lo que no podemos cambiar.
Bendecido Domingo!








