Por Nelson Rojas
En momentos de dificultad, es fácil cuestionar la bondad de Dios. Sin embargo, la Biblia nos recuerda que Su naturaleza es inmutable y siempre está llena de amor y compasión. Salmos 34:8 dice: “Gustad, y ved que es bueno Jehová; Dichoso el hombre que confía en él.”
Aunque la vida esté llena de desafíos, Dios sigue siendo un refugio seguro. Su bondad no depende de nuestras circunstancias, sino de Su carácter. En medio de la adversidad, podemos encontrar esperanza y consuelo en Su promesa de estar con nosotros. Así, cada prueba puede convertirse en una oportunidad para fortalecer nuestra fe y reconocer que Su bondad nos acompaña siempre, incluso en las tormentas más oscuras.
Refugiarse en Su palabra nos ayuda a recordar que, a pesar de las dificultades, Su amor y misericordia son constantes. Dios es bueno, y en Él siempre hay luz, incluso cuando la vida parece sombría. Bendiciones!









