Por Nelson Rojas
Dios puso en tu corazón sueños que pueden impulsarte a crecer, servir y caminar con esperanza. Aunque el camino se haga difícil o los resultados tarden, no dejes que el miedo apague tu fe. Ora, trabaja con paciencia y confía en que Dios puede guiar tus pasos.
Creer en tus sueños no significa que todo saldrá exactamente como lo imaginas; significa seguir adelante, poniendo tus planes en manos de Dios y aceptando su dirección.
«Encomienda al Señor tu camino; confía en él, y él actuará».—Salmo 37:5
Bendecido día!







