“Hasta oír la voz de la calma”

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Por Nelson Rojas

Hay momentos en que la incertidumbre llena la mente de preguntas y el temor hace que el futuro parezca más grande que nuestras fuerzas. Así se sintieron los discípulos cuando una tormenta sacudió la barca. Mientras las olas crecían, Jesús dormía; ellos, en cambio, pensaban que estaban perdidos.

Al despertarlo, Jesús reprendió el viento y el mar, y sobrevino una gran calma (Marcos 4:35-41). La tormenta no era imaginaria, y el miedo de los discípulos tampoco. Pero en medio de ambos estaba Jesús, presente aun cuando parecía guardar silencio.

A veces, la calma no llega cuando entendemos lo que va a pasar, sino cuando recordamos quién está con nosotros mientras pasa. Dios no siempre responde de inmediato a nuestras preguntas, pero podemos buscar su voz en la oración, en su Palabra y en la confianza de que no enfrentamos solos la incertidumbre.

Cuando el temor hable con fuerza, hagamos una pausa y volvamos a esta verdad: “la tormenta puede sacudir la barca, pero no tiene la última palabra”. Escuchemos a Jesús, que sigue llamándonos a confiar y a encontrar paz en su presencia. Bendecido Martes!

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