Por Nelson Rojas
El proverbio alemán dice: «Todas las cosas buenas vienen de tres en tres». La Biblia no promete que las bendiciones siempre lleguen en grupos de tres, pero sí nos recuerda que Dios es la fuente de todo bien: «Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto» (Santiago 1:17).
A veces reconocemos esas dádivas en cosas grandes; otras, en detalles sencillos: una palabra oportuna, la compañía de alguien querido o la fuerza para seguir adelante. Más que contar las bendiciones, podemos aprender a recibirlas con gratitud y compartirlas con los demás.
Y si hoy no alcanzas a ver tres cosas buenas, recuerda que no estás a solas: la fidelidad de Dios puede sostenerte también en los días difíciles. «Dad gracias en todo» (1 Tesalonicenses 5:18).
Bendiciones!






