El hecho de que en España haya más de 35 millones de usuarios activos en WhatsApp tiene un lado oscuro con serias consecuencias. Y es que los ciberdelincuentes eligen a sus víctimas por la oportunidad, es decir, los atacantes siempre se dirigirán hacia donde haya más usuarios, más dinero en movimiento y más posibilidades de cobrar, y a través de esta plataforma tienen muchas oportunidades de "pescar".
Si bien la red social integra varias medidas de seguridad, las estrategias y técnicas de los malos para salirse con la suya no dejan de evolucionar y sofisticarse para salirse con la suya.
"La clave de estos fraudes es que los atacantes construyen una realidad falsa que parece completamente creíble para la víctima. Resulta muy difícil detectar el engaño cuando uno está inmerso en él. Por eso es importante comentar este tipo de situaciones con familiares o amigos, ya que desde fuera suele ser más fácil identificar señales de alerta". Afirma la doctora Elisabeth Carter, lingüista forense y criminóloga de Kingston University London.










