Santo Domingo, RD. – A partir de este viernes, los dominicanos deberán pagar un impuesto más alto por las transferencias electrónicas y la emisión de cheques, luego de que entrara en vigor el aumento de la tasa del 0.15 % al 0.20 %, dispuesto en la Ley 30-26 sobre Medidas Procrecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis Internacional.
La medida también aumenta el costo de las operaciones bancarias para personas, comercios y empresas que utilizan con frecuencia estos medios de pago.
Con el nuevo gravamen, por cada RD$1,000 transferidos se pagarán RD$2 de impuesto. Esto significa que una transferencia de RD$5,000 pagará RD$10; una de RD$10,000, RD$20; una de RD$25,000, RD$50; una de RD$50,000, RD$100; una de RD$100,000, RD$200; una de RD$500,000, RD$1,000; y una de RD$1 millón, RD$2,000.
Aunque el aumento equivale a apenas 50 centavos adicionales por cada RD$1,000 respecto a la tasa anterior, el impacto podría ser mayor para personas, comercios y empresas que realizan numerosas operaciones bancarias cada mes.
Por ejemplo, una transferencia de RD$100,000 pasará de pagar RD$150 a RD$200, mientras que una de RD$1 millón aumentará de RD$1,500 a RD$2,000.
Esta medida parte del plan anticrisis presetnado por el Gobierno el mes pasado, mediante el cual se busca recaudar 50 mil millones adicionales para mitigar los efectos causados por el conflicto en el Medio Oriente, que ha provocado una subida en los precios del petróleo.
La principal medida de consolidación fiscal es una sobretasa de tres puntos porcentuales al Impuesto sobre la Renta (ISR) Empresarial, que se elevaría a 30% durante tres años, aplicable exclusivamente a los grandes contribuyentes con ingresos superiores a RD$1,000 millones anuales. Esa franja comprende poco más de 1,000 empresas de un universo de 140,000 que presentaron declaración del ISR en 2025, equivalente a menos del 0.8% del total.
A esa medida se suman la creación de un Impuesto Selectivo al Consumo para cigarrillos electrónicos y vapeadores; el incremento de la tributación sobre casinos y juegos de azar; y un aumento de diez dólares estadounidenses al impuesto sobre los pasajes aéreos.
En el frente del combate a la evasión, el proyecto habilita la percepción del ITBIS en la Dirección General de Aduanas para importaciones de contribuyentes informales, amplía las retenciones del ISR sobre sectores de difícil fiscalización, introduce mecanismos de trazabilidad fiscal para bebidas alcohólicas, cigarrillos y combustibles, y otorga al Ministerio de Hacienda y Economía poder de veto sobre decisiones de leyes de incentivo, para evitar abusos.









