Por Nelson Rojas
En este domingo, la bendición de "Efatá", que significa "¡Ábrete!" (Marcos 7:34), nos invita a reflexionar sobre la apertura de nuestros corazones y mentes a la palabra de Dios. Este llamado no solo se dirige a la sanación física, como en el milagro del sordomudo, sino también a la transformación espiritual.
Al abrirnos a la voz de Dios, permitimos que Su amor y sabiduría entren en nuestras vidas, sanando heridas y otorgando nueva perspectiva. Este es un recordatorio de que, al igual que el hombre en la historia, muchas veces necesitamos la intervención divina para escuchar y hablar de manera efectiva.
Que este domingo sea un momento para pedir a Dios que abra nuestros corazones, nos haga receptivos a Su mensaje y nos ayude a compartir Su amor con los demás. ¡Efatá!
Bendiciones!








