Por Nelson Rojas
“ No te dejes vencer por el mal; al contrario, vence el mal con el bien.”
Romanos 12:21
Vivimos en un mundo donde el odio parece multiplicarse: una ofensa provoca otra, una injusticia genera venganza y una palabra hiriente despierta más dolor. Así se forma una cadena que lastima familias, comunidades y naciones.
Sin embargo, Jesús nos enseña un camino diferente: amar a nuestros enemigos, perdonar y responder al mal con el bien. Esto no significa justificar la injusticia, sino negarnos a que el odio gobierne nuestro corazón. Cada acto de perdón, compasión y bondad rompe un eslabón de esa cadena.
Tal vez no podamos cambiar todo el mundo, pero sí podemos comenzar con nuestras palabras, nuestras decisiones y la manera en que tratamos a quienes nos han herido. Cuando elegimos la paz, reflejamos el amor de Cristo y demostramos que el odio no tiene la última palabra.
Oración:
Señor, limpia mi corazón de todo rencor. Ayúdame a perdonar, a hablar con amor y a responder al mal con el bien. Hazme instrumento de paz en un mundo herido. Amén.









