Por Nelson Rojas
“Quienes intentan resolverlo todo con prisa a menudo pasan por alto lo esencial de la vida.” — Confucio
Vivimos corriendo para solucionar problemas, cumplir responsabilidades y alcanzar metas. Sin embargo, en medio de tanta prisa podemos descuidar lo más importante: nuestra relación con Dios, el tiempo con quienes amamos y la paz interior que solo Él puede dar.
Jesús dijo: “Busquen primeramente el reino de Dios y su justicia” (Mateo 6:33). Estas palabras nos recuerdan que no todo debe resolverse inmediatamente ni depende completamente de nuestras fuerzas. A veces, detenern111os para orar, escuchar y confiar en Dios es más sabio que actuar impulsivamente.
La prisa puede hacernos ganar tiempo, pero también puede robarnos momentos irrepetibles. Dios nos invita a caminar con sabiduría, atendiendo primero lo esencial y dejando en sus manos aquello que no podemos controlar.
Oración:
Señor, ayúdame a no vivir dominado por la prisa. Enséñame a reconocer lo verdaderamente importante, a buscarte en cada decisión y a disfrutar con gratitud las bendiciones que pones en mi camino. Amén.









