Hace ocho años, un hombre decidió ir a un cumpleaños en Epuyén, en el sur de Argentina, a pesar de que empezaba a tener fiebre. Fue el origen de un brote de hantavirus que mató a una vez a personas.Ese episodio ocurrido en 2018 puede ayudar a esclarecer ahora la propagación de la cepa Andes de este virus que se ha transmitido dentro de un crucero en el Atlántico, en el que murieron tres pasajeros. Mientras las autoridades rastrean posibles nuevos casos, una investigación exhaustiva de ese episodio argentino ofrece pistas sobre esa enfermedad. Científicos argentinos analizaron las muestras de la mayoría de los 34 casos confirmados en ese brote en Epuyén, en la provincia de Chubut, y reconstruyeron la interacción entre ellos.










