Por Nelson Rojas
Este proverbio chino nos recuerda que la preparación comienza antes de que llegue la necesidad. La sabiduría bíblica también nos anima a actuar con previsión: “Los planes del diligente ciertamente tienden a la abundancia”(Proverbios 21:5).
No esperemos a atravesar una crisis para fortalecer nuestra fe, cuidar nuestras relaciones o aprender a administrar lo que Dios nos confía. La oración diaria, la lectura de la Palabra y las decisiones prudentes son como cavar un pozo: quizá hoy no sintamos urgencia, pero mañana pueden sostenernos.
Reflexión: ¿Qué pozo puedes empezar a cavar hoy para estar preparado para lo que venga?
Bendiciones!





