Un potente terremoto sacudió el sur de la isla filipina de Mindanao el lunes por la mañana, justo cuando millones de niños regresaban a la escuela tras las vacaciones de verano. Al menos 19 personas murieron y se registraron daños generalizados en hospitales, viviendas y aulas.
El sismo, de magnitud 7,8, se produjo a las 7:37 hora local (19:37 del domingo en Nueva York), a unos 32 kilómetros frente a la costa oeste de Maasim, en la provincia de Sarangani, según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA).
Mindanao, la segunda isla más grande y la segunda más poblada de Filipinas, alberga a unos 26 millones de personas. El terremoto provocó alertas de tsunami en varias partes de Filipinas y países vecinos, lo que motivó evacuaciones costeras antes de que se levantaran las advertencias más tarde ese día.
Los informes gubernamentales iniciales citados por OCHA indican que 19 personas murieron, 12 permanecen desaparecidas y al menos 134 resultaron heridas. Las autoridades advirtieron que las cifras son provisionales mientras continúan las evaluaciones.









